Fran Marin

San Juan de los Morros.- Queremos hablar de no sólo de un gran comunicador social, sino también, de un artista y fotógrafo de talla, Fran Marín, con 26 años de edad es egresado de la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos.

Él, siendo un joven con algunos inconvenientes de salud presentados por una caída en la etapa del kínder, no dejó que esto lo detuviera y decidió desarrollar una habilidad increíble, el arte gráfico, siendo el digital, su máximo exponente hoy en día.

Frank, nos dijo que, desde niño, siempre sentía curiosidad por sus alrededores, prestando gran atención a los pequeños detalles que solamente él captaba.

En su entorno, a pesar de ser muy inquieto, veía que era alguien particular en comparación con los demás; sentía una gran pasión por enmarcar las bellezas que sus ojos le transmitían. A partir de ahí, nació una gran admiración por la fotografía y el arte.

Poco pasaría para que le ocurriese un accidente que le cambiaría la vida, pues, una caída a una temprana edad lo dejaría limitado en términos neurológicos y cardiológicos, siendo obligado a tener una niñez más pasiva.

Sin embargo, esos momentos de quietud le servirían para drenar la energía con lápices y hojas de papel, dibujando cuanta cosa se le ocurriera y expresando todos sus pensamientos por medio de obras artísticas.

“Recuerdo que no podía hacer educación física porque se me aceleraba el corazón. Entonces, para evitar algún mal, me ponían a dibujar. Aproveché esos momentos para descubrirme y perfeccionar muchas técnicas de dibujo”, nos compartió Frank durante nuestra breve charla.

Así, iría creciendo desarrollando pasiones artísticas, hasta el punto de querer estudiar diseño gráfico, carrera que no pudo estudiar por el elevado costo y los sacrificios que tendría que hacer al vivir en San Juan de los Morros.

Pero eso no lo detuvo, “Recuerdo que entré a comunicación social por la locución, lo cual me gustaba mucho. Pero no sabía que había fotografía, producción audiovisual y cine. Eso me atrajo mucho e hizo que me enamorara de la carrera”, una etapa universitaria de crecimiento, pero también, de mucha angustia, nos dice Frank.

El estrés y la presión por ser cada vez mejor lo llevaron a sufrir ataques de epilepsia durante la carrera, cosa que lo dejaba inmóvil, hasta el punto de no poder hablar.

Por suerte, nunca estuvo solo, puesto que hubo muchos compañeros que lo asistieron, lo ayudaron y le aportaron cada vez que lo necesitó.

También, nos comentó que siempre estará agradecido con la vida por ponerle en el camino a personas que nunca dudaron en ayudarlo directamente, ya sea con medicamentos o dinero. Por suerte, Frank no sólo se levantó, sino que terminó exitosamente su carrera.

Obra efectuada Por Marin

El día de hoy, este joven no sólo es un gran profesional, sino también, un gran diseñador y artista de collages surrealistas (su fuerte artístico).

Su talento le ha permitido viajar y exponer sus obras; le ha permitido trabajar nacional e internacionalmente; y le permite seguir desarrollándose en una agencia de publicidad de la ciudad como fotógrafo de estudio. Frank es, sin duda, un ejemplo de que, si se trabajan los sueños y nunca dejas de creer, hasta la situación más exigente y alarmante, se puede superar.

Jesús Chacin (ECS/Unerg)

 

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